De la unión con Cristo, renacemos a la misión

De la unión con Cristo renace la misión

Queridos catequistas, evangelizadores:

Durante el mes de febrero, las Hermanas Catequistas de Jesús Crucificado (HCJC) vivimos un tiempo especial de gracia: para nosotras, es el Mes de Oración por las Misiones. Es un espacio privilegiado para volver el corazón a nuestra identidad más profunda y renovar el fuego misionero que brota del encuentro vivo con Cristo Crucificado.

Nuestro carisma nos recuerda que la misión no nace de una estrategia ni de un proyecto humano, sino de la unión íntima con Jesús, contemplado en la cruz, fuente de amor, entrega y esperanza. Desde esa experiencia brota el envío. Por eso, este mes queremos proclamar con fuerza nuestro lema: DE LA UNIÓN CON CRISTO RENACE LA MISIÓN

Renacer implica volver a empezar, dejar que el Señor transforme nuestros miedos en valentía, nuestras limitaciones en ofrenda y nuestras comunidades en verdaderos cenáculos misioneros. Como nos recuerda el Magisterio de la Iglesia en la exhortación apostólica del Papa Francisco, EG 1, “la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús”. Ese encuentro auténtico nos impulsa a salir, a anunciar, a servir, a acompañar procesos de fe en cada realidad donde estamos presentes.

Febrero es también un mes para reflexionar sobre el sentido misionero de nuestra vocación y de nuestras comunidades. ¿Cómo estamos viviendo la misión hoy? ¿Desde dónde anunciamos? ¿Con qué ardor catequético y con qué cercanía evangélica acompañamos a niños, jóvenes y familias?

Asimismo, este tiempo nos invita a apoyar económicamente nuestras misiones, conscientes de que la evangelización requiere manos generosas y corazones solidarios. Cada aportación es un signo concreto de comunión y corresponsabilidad en la obra evangelizadora. Sostener la misión es participar activamente en ella.

Fieles al impulso que la Iglesia nos ha recordado desde la encíclica de san Juan Pablo II,  RM 2, donde se afirma que “la misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana”, queremos que este mes sea una oportunidad para reavivar nuestra conciencia misionera y fortalecer nuestro compromiso carismático.

Las HCJC, nacidas en Tepatitlán, Jalisco, por inspiración del P. Juan Nepomuceno Guzmán Hernández, y de la Señorita Ma. Guadalupe Gallegos, seguimos caminando con pasión catequética y espíritu misionero en las diversas comunidades donde servimos. Cada misión es tierra sagrada; cada rostro es presencia de Cristo; cada proceso catequético es semilla del Reino.

Hoy te hacemos una invitación especial:

¿Conoces realmente las misiones de las Hermanas Catequistas de Jesús Crucificado y cómo puedes ser parte viva de esta obra evangelizadora?

Este febrero, unámonos en oración, reflexión y solidaridad. Que, desde la contemplación del Crucificado, nuestro corazón vuelva a arder y podamos decir con esperanza y decisión:

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